Que será lo que tiene la cama de mamá que ahuyenta a los monstruos y seres extraños que acechan por la noche sigilosamente hacia la cama de nuestros pequeños.

Mi Lukis por naturaleza no duerme, nació con un trastorno de sueño y no fue diagnosticado hasta los 11 meses. Durante esos 11 meses, el husband y yo no éramos personas, éramos prácticamente seres inertes que deambulaban por la vida. El peque hacia micro siestas de 20 minutos durante todo el día y toda la noche. Además, la única manera de dormirlo era en brazos, en cuanto hacíamos el amago de agacharnos para dejarlo en la cunita se ponía a berrear como si no hubiese un mañana. Situación, todo el día de pie, espalda rota y una vez se dormía nos sentábamos a en el sofá con el incluido hasta que volvía a despertar.

Recuerdo tener que llevar la hamaca a la ducha y lavarme la mitad del cuerpo mientras la otra mitad se ocupaba de balancear al mocoso que no me dejaba ni un segundo de aliento. Y es que la maternidad a veces y sólo a veces no es tan bonita como te la pintan, es una cosa increíble y maravillosa pero cuando te toca un guerrero como el mío también es un poco desesperante.

Lukis cero dormilón

A los 11 meses y tras visitar decenas de pediatras y especialistas en sueño le diagnosticaron el trastorno. Y es que en cada una de las visitas a los especialistas, casi todos me decían, ya dormirá no te preocupes, y yo les decía a todos lo mismo,  señor doctor, es que ya no es por él, es por mí. Pero bueno al final le mandaron una medicación y nuestras noches empezaron a cambiar. Pasamos de dormir cada 20 minutos a 2 horas. Dormir 2 horas seguidas ya era una pasada. El segundo año, nos retiraron la medicación y nos pasaron a melamil , haciendo un mes de descanso  dos veces al año. Ese mes era criminal, tal cual os lo cuento. De hecho, sólo dormía cuando salíamos a la calle y paseábamos por la acera que más baches tenía. No se la verdad ,como nos han aguantado tanto las ruedas de los cochecitos. Si alguna de vosotras está pasando por esta situación, como diría Lucia Be (me encanta ella y su mundo) calma nena, esto se pasa y luego se convierte en algo super divertido.

El caso, es que ahora ya con casi 5 años (y melamil) se despierta, pero por otras causas, debo tener en la puerta un cartel invisible a los ojos de los humanos de “bienvenidos monstruos, fantasmas y seres extraños”.

Las pesadillas empezaron por un pulpo y un cangrejo que se alojaban debajo de la cama del peque, debían estar la mar de cómodos y nunca mejor dicho porque se quedaron una larga temporada. Después empezaron los terrores nocturnos. Esta etapa fue peor, porque lloran sin consuelo y no se dan cuenta que todo ha pasado hasta que ellos mismos despiertan, según indicaciones del pediatra, cuando tienen este tipo de pesadillas, no se les puede despertar. Yo ya estaba al tanto, la primera vez me asusté mucho por los gritos, pero luego ya casi controlaba la situación. El que se llevaba la peor parte era el husband que no podía verlo sufrir y quería despertarlo como fuese, menos mal que me hizo caso porque sabe en el fondo y aunque sea muy en el fondo que yo siempre tengo razón.

Lukis cero dormilón

Ahora ya hemos pasado a los fantasmas y los monstruos, pero oye les estoy muy agradecida porque lo asustan de una manera más civilizada. Se ve que estos seres extraños están entrando en razón. Sea como sea, ahora ha empezado a venirse a mi cama. Y no a hurtadillas, así como quien no quiere la cosa, como aquel que no se le ve. Ah no, de eso nada, el con sus buenos genes de tozudez y exageración que le hemos pasado los Mohr García, entra a lo loco, a grito pelao . arrasando entre almohadas y pasando por encima hasta acoplarse a lo largo de la cama arrinconándonos en una mísera esquina.

Y es que cuando el husband no está, no me importa tanto que duerma conmigo con tal de dormir las 6 horas del tirón, pero claro cuando está pues ya sabéis 3 son multitud  y si encima si ese tercero es un mini ser que prácticamente te excluye de la cama , como decirlo, con todo el amor que le tengo, pues no mola, no mola nada de nada.

Pero como dije antes, esto son etapas y también pasará. La buena noticia mamis desesperadas por dormir es que cuando tengan 15 años y no se quieran despertar, ahí estaremos nosotras para tirarles de la cama si es necesario y recordarles que esta guerra la empezaron ellos.